miércoles, 12 de noviembre de 2008

Tan solo un sueño

Anoche soñé contigo, soñé que te amaba más de lo que te amo, soñé que estabas a mi lado, que me decías que me amabas, soñé que recorría cada centímetro de tu cuerpo. Con mis manos, con mis ojos aún húmedos por las lagrimas, me dediqué a explorar cada parte de tu cuerpo, sentí tus pies rozando con los míos, sentí tu corazón latiendo más y más fuerte, escuché tu respiración un tanto agitada. Toqué tu cara, tu nariz, tus senos tibios, recorrí con mis labios tu abdomen, sentí tu calor así como también sentí el mío, cada vez más fuerte, cada vez más grande y deseoso por tenerte, vi tus ojos oscuros y bellos, viví la primera vez que te hablé, la primera vez que te besé. La primera vez que te amé en silencio, viví la primera vez que hicimos el amor. Sentí tu cabello, tu mirada fija en la mía a pesar de la oscuridad que nos rodeaba. Besé tu rostro te susurré al oído, te dije cuanto te amaba, te exprese cuan feliz me hacías y también lo triste que me ponía no tenerte a mi lado. Mis labios encontraron a los tuyos, se besaron dulce, tierna, y apasionadamente, se mordieron, se tocaron se saborearon durante horas que parecían segundos, o tal vez durante segundos que parecían horas, se alejaron tan solo para expresarse con palabras cuanto se necesitaban, para luego volver a unirse en una explosión de sensaciones, caricias y emociones, en una explosión de cariño, en una explosión de amor y respeto. Un amor que trascendía la distancia y el tiempo, un amor infinito como el universo, tan caliente como el sol.Las palabras sobraban, no eran necesarias, la piel quedaba corta para las caricias que queríamos darnos y los labios eran pequeños para los besos que deseábamos obtener. El calor era poco para lo que es el fuego de nuestro amor, las acciones se hallaban insignificantes para demostrar nuestra amistad, estábamos desnudos, tanto en cuerpo como en alma, nos complementábamos el uno con el otro en una coalición perfecta. Nos demostráramos nuestro amor y cariño, la lujuria quedaba por fuera. Éramos uno solo, un solo ser, un solo amor, un solo corazón, un ser completo en todos los aspectos.Soñé que te soñaba, soñé que te tenía, desde entonces sigo soñando, y no lo voy a dejar de hacer hasta que mi sueño deje de ser un sueño, y se haga realidad.

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